noviembre 14, 2014 § 2 comentarios

Mi amiga del alma, Coki, me explicaba el otro día que ante estos sudores que comentaba en el post anterior, no puedo pensar en la gente.
Es la verdad: hacer las cosas pensando en la gente que las va a escuchar, ver o leer es una trampa mortal. Además de garantía absoluta para engendrar un cagarro maloliente y artificial.
Nunca lo hago cuando me invento canciones o recorto monerías pero el formato libro lo percibo sacralizado, dorado y elevado hasta el lomo. Igualmente, es el primero -y probablemente, el último- y me siento una intrusa inepta.
En fin, que habrá que recurrir a la pasión y el amor: es decir, al punk. No volveré a cagarme de miedo en lo que a estos asuntos respecta!

Coki y yo amamos a Ray Eames:

ray ray2 ray3Gracias, Coki. I miss you so much.

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